Detrás de muchas producciones publicitarias, cinematográficas y televisivas, se esconden historias reales de maltrato. Nos escandalizaríamos si estas historias ocurrieran con seres humanos, pero no hay ninguna diferencia en que los maltratados sean seres vivos como los animales.


Sectores con tanta visibilidad como el del cine, la televisión y la publicidad, deberían dar ejemplo a la sociedad y negarse a utilizar en las producciones a animales reales en cautividad que pueden estar sufriendo maltrato. Teniendo en cuenta que existen alternativas viables de producción audiovisual para seguir recreando las ideas (3D, animatronic, etc.), en la que los animales son protagonistas, es hora ya de dejar de alimentar esta crueldad.

El experimento llevado a cabo por la oficina de Barcelona de Contrapunto BBDO, consistió en comprobar las reacciones de unos padres al ser consultados, durante un casting, sobre las condiciones que sus hijos tendrían que pasar durante el rodaje de una hipotética producción publicitaria. El casting se llevó a cabo de manera real para recoger la reacción natural de unos padres que asisten escandalizados e incrédulos ante la barbarie a la que sus hijos pequeños podrían ser sometidos.

La Fundación para la protección de los animales, FAADA, quería una campaña, dentro de su proyecto ADnimalsfree, que consiguiera “Sorprender, indignar, concienciar” a la sociedad sobre este tema.